Carta de bienvenida al Blog de la Sección TIC ICALI

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Estimados compañeros:

¡¡¡Bienvenidos a vuestra casa!!!

En mi condición de presidente de la Sección de Nuevas Tecnologías del Ilustre Colegio de Abogados de Alicante, es un grato placer y todo un honor ser el primero en publicar en este blog.

En primer lugar me gustaría agradecer a la junta directiva del colegio de abogados y a nuestro decano, D. Fernando Candela, por valorar positivamente e impulsar la creación de la sección de nuevas tecnologías e información.

Es evidente que el advenimiento de Internet, el uso de los dispositivos móviles, el comercio online, el uso masivo de las redes sociales y las aplicaciones de mensajería instantánea han cambiado la forma en la que nos comunicamos hoy en día.En apenas diez años el mundo ha dado un cambio total y absoluto en cuanto a la forma de comunicarse, interactuar y comerciar.Y con esta evolución  o revolución tecnológica han surgido nuevos problemas legales y existen nuevas formas de hacer y entender el Derecho.

Es por ello, que entendemos que nuestro Colegio debe hacerse eco de esa evolución debiendo estar en la vanguardia de todos esos avances y gracias a la inestimable ayuda de un grupo de compañeros (apasionados por este mundo tecnológico) nos hemos aventurado en dar vida a esta Sección.

Por ello, quiero agradecer enormemente a mis compañeros, por su implicación, su esfuerzo y sobre todo por compartir esta gran ilusión. Juntos nos hemos embarcado en la ardua tarea de digitalizar, modernizar y tratar de acercar los avances tecnológicos a todos los que formáis nuestro Ilustre Colegio de Abogados.

La Sección de Nuevas Tecnologías nace en nuestro colegio con el ambicioso proyecto de servir de puente para explicar, hacer entendible y demostrar a todos las grandes ventajas de evolucionar digitalmente en nuestra profesión legal.

El ejercicio de la abogacía tradicional tiene sus días contados. Gracias a Internet nos movemos en un mundo global y ya no sólo sirve con saber derecho. Hemos pasado de ser buscados a tener que saber como vendernos y además todo ello a través de una buena presencia en Internet.

Somos conscientes de que hay muchos compañeros a los que los avances tecnológicos se les están atragantado, y por ello, los que formamos esta sección nos vemos en la obligación de hacer entendible, de explicar de forma clara, visual y de manera eminentemente práctica todo aquello que tenga que ver con las nuevas formas o medios de ejercer la abogacía,  juntos queremos evolucionar en nuestra profesión, mostraros aquellas herramientas que faciliten día a día nuestro trabajo y sacar el máximo provecho al uso de Internet y las nuevas tecnologías.A día de hoy, soy plenamente consciente de que la gran mayoría asimiláis el concepto de tecnología con Lexnet (la obligatoria implantación del uso de la plataforma de comunicación con la administración de justicia está provocando el caos judicial en nuestro país), sé que muchos, como abogados en ejercicio, acostumbrados a apurar el plazo, estáis aguantando su implantación e  instalación hasta que en nuestra comunidad se marque el  dies a quo de uso obligatorio.

Los pocos que os habéis aventurado a la configuración del referido sistema se os ha hecho un mundo y veis en este avance un quebradero de cabeza del que no sabéis muy bien como vais a salir.

Seguro que más de uno tras veinte o treinta minutos viendo mensajes ininteligibles en la pantalla ha decidido hacer uso de la ayuda de los llamados nativos digitales (hijos, sobrinos, novio/a del hijo/a) o directamente habréis llamado a vuestro servicio informático para saltaros el amargo trago de lidiar personalmente con este trámite.

Aunque a día de hoy no lo queráis creer, tengo que deciros que tras Lexnet hay un mundo entero de herramientas, aplicaciones y sistemas que harán vuestras vidas profesionales más cómodas y la ansiada conciliación de la vida familiar y laboral/profesional será posible para much@s, todo ello gracias al uso adecuado de Internet. Y por eso a lo largo de estos tres años de candidatura todos los que formamos esta sección vamos a poner de nuestra parte para publicar artículos de utilidad práctica en este blog, realizar todo tipo de jornadas informativas, cursos y ponencias dirigidas a entender y comprender el uso de los medios tecnológicos y vamos a sacarle el máximo provecho a lo que otros muchos locos tecnológicos saben, traeremos ponentes a nuestro colegio, expertos en el uso de nuevas tecnologías que día a día están manchándose las manos tras las teclas para desentrañar este complejo mundo digital y que al final todos podamos hacer un uso adecuado de aquellas herramientas que mejor nos favorezcan y faciliten el ejercicio de nuestra profesión.

Además, siendo conscientes de la globalización no dejaremos de lado que como abogados también debemos conocer herramientas de marketing y publicidad, por lo que enseñaremos a los compañeros a sacar partido al uso de las redes sociales y aquellas herramientas de marketing digital más útiles para fidelizar y captar clientes.

Porque a fin de cuentas se trata de ayudarnos entre todos y que sigamos ejerciendo nuestra profesión por muchas décadas más.

Así que,  compañeros, en nombre de todos los que formamos la sección de nuevas tecnologías del ilustre colegio de abogados de Alicante, sed bienvenidos a esta vuestra casa y esperamos ser de gran ayuda para todos.

Y os pido que remitáis todas aquellas propuestas sobre aquellos temas que puedan resultar de vuestro interés y que tengan que ver con el uso de Internet y las nuevas tecnológicas.

Para ello os dejamos nuestro mail: secciontic@icali.es

Un saludo.

Javier González González

Abogado de ICALI

Presidente de la Sección TIC de ICALI

 

El futuro y la Justicia Digital

A nadie se le escapa que vivimos en un mundo prácticamente digitalizado y por ende informatizado e interconectado. Y se interconectan no sólo las personas e instituciones humanas, sino también las cosas (Internet of Things – IoT): el frigorífico, la lavadora, la domótica de casa, etc.

De esa manera, el homus digitalis recibe constantes inputs también digitales en cualquier momento, incluso paseando por la calle o tomando el sol en la playa. Y esta realidad no va sino a más, fomentada por tabletas, teléfonos, pulseras, televisores y relojes, todos ellos inteligentes.

¿Y en el Derecho? ¿También ha penetrado la revolución digital en una práctica milenaria, como es la jurídica? ¡Vaya si lo ha hecho! Las bases de datos jurídicas empiezan a estar anticuadas, y ahora contamos con sistemas informáticos inteligentes y expertos, basados en inteligencia artificial y lógica difusa, para realizar escritos y alegatos. El papel está condenado a desaparecer, al menos fuera de nuestros despachos profesionales, con los sistemas Lexnet y el expediente electrónico. Están desapareciendo también las actas, mientras que se va imponiendo la videoconferencia para tomar declaraciones (v.g. desde prisión).

Lo que debe tener en cuenta el jurista respecto de la era digital es que esto no ha hecho más que comenzar. Ahora, en los Centros de Arbitraje más digitalizados, y en pocos años en la práctica jurídica cotidiana, vamos a ver y utilizar en nuestro trabajo estos avances que siguen y que ahora parecen futuristas, producto del mundo digital en el que estamos y al que nos dirigimos:

  • Alegatos y Sentencias digitales con realidad virtual y aumentada incrustada, que puede ser especialmente útil para la reconstrucción de los hechos (v.g. de un accidente de tráfico). Asimismo, los futuros alegatos y Sentencias se publicarán en tablones digitales, y contendrán presentaciones, declaraciones, fotografías y videos incrustados. No habrá ya más copias o ejemplares (ni siquiera digitales) de los escritos y Sentencias o Laudos, sino su simple almacenamiento y puesta a disposición digital
  • Entornos virtuales con reconocimientos 360 grados y en streaming, donde las partes y los árbitros o jueces van a poder dirigir su mirada digital a cualquier parte de una sala de vistas virtual, o del lugar real donde se ha producido un hecho relevante para el pleito
  • Sistemas de mensajería instantánea con las sedes arbitrales y judiciales (tipo WhatsApp o Telegram), y de almacenamiento virtual de todos los materiales y comunicaciones de un juicio o procedimiento arbitral, indexados y a disposición 24/7 de todos los actuantes (tipo Slack)
  • Traducciones simultáneas automatizadas, de manera que cada interviniente podrá actuar en su propio idioma mientras que los sistemas inteligentes de traducción automática en tiempo real nos traducirán al idioma seleccionado por cada actuante
  • Y lo más controvertido: la automatización de los procesos referidos a los alegatos y/o conclusiones, y de la propia Decisión. De tal manera, que hay quien ya vaticina la práctica desaparición de las profesiones jurídicas. Así, se podría dar una situación en la que ya no intervengan seres humanos en los litigios sino Jueces o Árbitros digitales, y también Abogados digitales en una suerte de “cajero automático” jurídico, que proporcionaría la resolución aplicable como output (Laudo o Sentencia) necesariamente ligado a los inputs (hechos) que se introduzcan en un sistema experto

De esta manera, podríamos plantear un caso hipotético de arbitraje digital en el futuro como éste: accidente generador de daños acaecido en un acoplamiento con fines de suministro en la Estación Espacial Internacional (ISS: EEUU, Rusia, Japón, UE, Canadá). El proveedor responsable es australiano, la compañía aseguradora alemana, y el sometimiento a arbitraje se realiza en el Centro de Arbitraje y Conciliación de Bogotá (Colombia), que designa tres árbitros, los cuales resultan ser de nacionalidad china, española y neozelandesa.

En un caso hipotético como el planteado y en no muchos años, lo lógico es pensar que el Arbitraje será enteramente digital, y que se realizará un uso intensivo de las TICs, incluyendo videoconferencias, chats, almacenamiento indexado de materiales (como en Slack), etc. Sin ningún tipo de desplazamientos, ni uso de papel ni de ejemplares o actas, etc. Mucho más, en ámbito como el arbitraje, con sus inherentes exigencias de economía, sencillez, flexibilidad y rapidez.

Los alegatos y conclusiones se realizarían por videoconferencia o en una sala virtual, ayudados de proyecciones tridimensionales y hologramas, y de la reconstrucción virtual de los hechos mediante realidad virtual y aumentada, quedando todo registrado y disponible en la plataforma, para poder ser reproducido a voluntad, y haciendo uso también de las traducciones automatizadas a tiempo real, puesto que cada parte y cada actuante en el procedimiento arbitral interactuaría desde su propio país y en su propio idioma.

Sobre los fundamentos jurídicos, los Letrados y los Árbitros se van a servir de potentes motores de búsqueda y de los sistemas expertos que hacen uso de la lógica difusa y la inteligencia artificial. Para discutir el Derecho, imaginemos que los Abogados solicitan conectarse virtualmente con la sede de UNCITRAL (NU) en Suiza, para acceder a su recopilación mundial de legislación y jurisprudencia comercial. Incluso podemos imaginar que UNCITRAL actúe como experto independiente, y emita una propuesta automatizada de laudo, tras analizar telemáticamente y de manera automatizada los alegatos y las pruebas planteadas en el caso, el Derecho Internacional y la jurisprudencia mundial que resultaría aplicable sobre el Derecho de daños.

Hablamos de futuro, pero de un futuro más cercano de lo que pudiera parecer. La gran pregunta sería entonces: una digitalización exacerbada, sobre todo aquella que se parezca a un “cajero automático” jurídico, ¿tiene sentido en una materia tan humana como el Derecho y los litigios entre personas e instituciones humanas? ¿Sirve para objetivar, o para petrificar y perpetuar los errores?

En otras palabras, ¿queda algo para el talento y la innovación jurídica? Algo debería quedar, la realidad social cambiante debe producir cambios en el Derecho. Al fin y al cabo, la innovación en el mundo jurídico es romper con los precedentes y con lo establecido, que nunca sea nada del todo imposible si podemos argumentar con lógica y buena técnica jurídica.

Caso contrario, la opinión del autor es que no estaríamos en realidad avanzando, sino retrocediendo a la época de las XII Tablas de la Ley, cuando la resolución de los litigios venía dada por un oráculo opaco, misterioso, e irrebatible.

José Antonio López

Socio-Director de la Firma

LOPEZ GIMENEZ TORRES

Alicante